ESTUDIANTES Y ESCUELAS BATALLANDO
Por Michel Leidermann

En el Distrito Escolar de Little Rock (LRSD), el hecho es que las escuelas con un mayor número de estudiantes con dificultades académicas necesitan más compromiso y apoyo adicional por parte de la División de Educación Primaria y Secundaria de Arkansas.

Si bien los futuros miembros electos de la junta escolar del LRSD asuman uno de los roles más difíciles y complicados en nuestro estado, y por ello deben ser elogiados y apreciados, la mayoría de ellos simplemente no tienen el conocimiento o la experiencia en la enseñanza educativa y el desarrollo de la infancia, que necesitan nuestras escuelas con deficiencias (y no solo estas) para ser liderados hacia el éxito académico y personal.

El LRSD tiene 35 años de historia de control local, y mientras se le asigna más dinero de los contribuyentes que a cualquier otro distrito escolar en Arkansas, durante años, sus juntas escolares continuaron utilizando metodologías y planes de estudio que sabían que no funcionaban, pero más específicamente, que no funcionarían con niños de minorías económicas y étnicas.

Sus decisiones dejaron que las escuelas con dificultades siguieran luchando para superarlas mientras continuaban siendo usadas como conejillos de indias educativos. Arkansas no tiene estándares éticos ni profesionales mínimos para aquellos que se candidatean para servir como miembros de la junta escolar, lo que deja a los distritos y a los niños vulnerables a los intereses particulares de adultos y entidades con fines de lucro.

El plan para devolver al LRSD al control local debe proporcionar protección a los estudiantes con más dificultades y a los maestros que los atienden, y garantizar que las escuelas tengan los expertos más competentes que guíen las decisiones que afectan el aprendizaje y desarrollo de los estudiantes.

Creo que la Junta de Educación de Arkansas ha estado brindando tardíamente ese apoyo adicional durante el año pasado, pero igualmente el control local calificado, debería haber llegado antes.

 

PROTECCIÓN CONSTITUCIONAL

La violencia armada debe ser examinada como un problema de salud pública, basado en las evidencias disponibles y las soluciones deben estar respaldadas por los hechos. Algunos políticos dirían que es principalmente un “problema de salud mental”. Otros nos haría creer que es causado por una “retórica inflamatoria de los líderes políticos”.

Los hechos reales, es que los problemas de salud mental y la retórica inflamatoria existen en muchos países del mundo, pero ninguno tiene los niveles de violencia armada que tenemos aquí. Ciertamente, ambos contribuyen al problema, pero no son la causa básica.

Sin lugar a dudas, la violencia armada está directamente relacionada con el número de armas en poder de civiles. No hay ningún país en el mundo que se acerque a EE.UU. en términos de número de armas en manos de civiles y la violencia armada resultante. Es sencillo. Más armas equivalen a más violencia armada de todo tipo: suicidios, tiroteos accidentales, disputas familiares, guerra de pandillas, asesinatos en masa.

La cantidad de armas en EE.UU. está directamente relacionada con la interpretación de la Segunda Enmienda, que es que todos tienen el “derecho” a poseer tantas armas y del tipo que quieran. Los padres fundadores de la patria y el magistrado  Antonin Scalia, en su histórica decisión de 2008 sobre la Segunda Enmienda, declararon que el “derecho a portar armas” tiene que ver con la “protección de la comunidad y del individuo”. La verdad es que nuestra interpretación actual de la Segunda Enmienda y tantas armas no están proporcionando esa protección. 

 

Edición de esta semana
NIÑO CON DISCAPACIDADES ESPECIALES ES SUPUESTAMENTE GOLPEADO POR ASISTENTE DE MAESTRO EN LA ESCUELA SECUNDARIA “CLOVERDALE” 
Por Michel Leidermann
Según lo denunció María Alba, la madre, a su hijo Juan Pablo Méndez Alba de 12 años de edad que asiste a la Cloverdale Middle School en Little Rock, fue agredido físicamente por un maestro del plantel y dice que el incidente fue grabado por dos cámaras de video.   / ver más /
Fotografías por Jimenez Imagery   / ver más /
Michel Leidermann
comentario
par Michel Leidermann
El gobierno federal asiste, con vivienda y alimentos a varios de los 46,2 millones de pobres de EE.UU., pero la educación y la salud son cada vez más esquivas   / ver más /