ALABAMA TIENE AHORA LA PROHIBICIÓN MÁS ESTRICTA DEL ABORTO: NI SIQUIERA EN CASOS DE VIOLACIÓN O INCESTO
LAS MUJERES LOS CONTINUARÁN TENIENDO ILEGALMENTE, A ESCONDIDAS O VIAJANDO A OTROS ESTADOS DONDE SON LEGALES MÉDICAMENTE
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El proyecto de ley fue votado por la mayoría republicana en el Senado del estado y promulgada por la gobernadora Kay Ivey, el martes 14. Los legisladores que la promovieron esperan que la ley sea litigada ante la Corte Suprema, donde confían que los jueces conservadores pongan fin a la legalización del aborto establecida desde 1973 en el caso “Roe vs. Wade” que legalizó su práctica en todo el país.

Esta ley contra el aborto, la más estricta de todo EE.UU., prohíbe la interrupción del embarazo en cualquier etapa de la gestación y no contempla excepciones en casos de violación o incesto.

La ley estipula castigos de hasta 99 años de prisión al médico que practique un aborto. La única excepción que permite interrumpir el embarazo es el caso en que la madre o el feto corran riesgo de muerte.

Los legisladores demócratas intentaron modificar el texto con una enmienda que permitiese el aborto en los casos de violación e incesto, pero la iniciativa fue rechazada por 21 votos a 11. Todos legisladores republicanos hombres.

Los republicanos depositan su fe en que la batalla legal contra la ley finalice en la Corte Suprema, donde la correlación de jueces ha cambiado desde que el presidente Donald Trump nombró a los jueces conservadores Neil Gorsuch y Brett Kavanaugh.

El mismo martes 14, la mayor organización de defensa de derechos humanos en Estados Unidos, ACLU, prometió entablar una demanda para bloquear su implementación y aseguró que la medida no entrará en vigor.

Alabama ya tiene un caso en las cortes federales sobre una ley restrictiva de aborto aprobada en 2016. El estado ha perdido en los tribunales federales, que han bloqueado la ley, pero está apelando a la Corte Suprema. Esa demanda llegó después de que el estado se vio obligado a pagar a la ACLU y a las clínicas Planned Parenthood, $1.7 millones en 2016, en cuanto una ley que exigía a los proveedores de servicios de aborto que tuvieran privilegios de admisión en el hospital fue anulada por los tribunales federales.

El histórico fallo de la Corte Suprema “Roe vs. Wade”, permitió que las mujeres pudieran a acceder a procedimientos legales y seguros. Sin embargo, sus derechos reproductivos siguen siendo debatidos y atacados, especialmente en los estados más conservadores que han aprobado restricciones para acceder a los servicios. 

Un informe del Instituto Guttmacher, que defiende los derechos de las mujeres, indica que solo este año, 28 estados han introducido más de 300 nuevas reglas para limitar el aborto.

El convertir el aborto en un delito mayor no significa que los abortos cesarán. Las mujeres de todas las clases sociales, estado civil, religión y raza los continuarán teniendo ilegalmente, a escondidas o viajando a otros estados donde todavía son legales médicamente. Antes del fallo “Roe vs. Wade” los hospitales tenían secciones completas dedicadas a tratar mujeres con sepsis (infección bacteriana) o fuertes hemorragias y muriendo como consecuencia de abortos ilegales o autoinfligidos.

Por ello el Colegio de Médicos Obstetras y Ginecólogos se opone a estas leyes restrictivas y ha reportado las históricas consecuencias negativas de dichas leyes.

Si estas leyes cobran vigencia, con seguridad veremos un resurgimiento de los métodos indebidos de aborto y sus fatales resultados. 

 

Edición de esta semana
Michel Leidermann
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par Michel Leidermann
¿Quién sabe exactamente lo que las etiquetas políticas significan? Si un liberal apoya la atención médica asequible para todos, la educación pública de calidad para todos, la reducción de la disparidad de ingresos, una fuerte defensa nacional basada en el liderazgo estadounidense en una coalición de naciones comprometidas con la democracia y los derechos humanos en todo el mundo, entonces es tildado de socialista.   / ver más /