HORROR EN TODOS LOS CONTINENTES
Por Michel Leidermann

En todos los continentes, en todo el mundo católico, el mismo horror, la misma incredulidad… la decepción, el dolor, la ira compartidas por los creyentes de todo el mundo. Es un escándalo que acerca a los fieles entre sí… y los aleja del clero y fuera de la Iglesia católica.

La práctica diabólica con que los servidores del Señor aumentaron sus juegos sexuales, supera todo lo que se puede pensar de un alma buena católica. Por tanto, es comprensible que algunos creyentes vean aquí una obra del propio Satanás. 

La verdad parece, sin embargo, más bien ser que estamos ante un sistema que propiciaba el disfrute sexual, ante una estructura de camarillas que han llevado a los peores excesos. 

La Iglesia papal, la del celibato, está en bancarrota moral. Este es el momento más crítico de la Iglesia desde la Reforma. No se puede pensar ahora mismo en nada que pueda evitar su hundimiento total.

Y ahora el propio Francisco se convierte en centro de las acusaciones. El exembajador de la Santa Sede en los Estados Unidos, el arzobispo Carlo Maria Vigano, lo acusó públicamente de haber conocido ya en 2013 las acusaciones contra el ex arzobispo de Washington, Theodore McCarrick. 

Esta noticia fue un bombazo justo el día en que Francisco terminaba su visita a Irlanda, donde se reunió con víctimas de los abusos y donde había pedido perdón por el sufrimiento infligido por miembros de su Iglesia. 

El reciente caso de los abusos en el estado de Pensilvania no será el último, como lo fue Boston en 2002  que no fue el primero, aunque el primero en salir a la luz. 

Antes de eso quedan muchas décadas, siglos, en la oscuridad de las sacristías y las casas parroquiales, en las que ninguna acusación salió a la luz pública. En esos tiempos la Iglesia era tan poderosa que nadie podía interponerse contra el destrozo de unas almas a cuya salvación se suponía que estaba dedicada. 

Ahora es el momento de decidir sobre lo que dice el Señor en el Evangelio según San Mateo: “deben dejarse crecer las malas hierbas junto al trigo limpio, para ser arrancadas después sin dañarlo”. 

En una Iglesia en la que las acusaciones de complicidad alcanzan hasta al Papa es más que dudoso que eso todavía se pueda conseguir. En cualquier caso, el líder de la Iglesia debe permanecer del lado de las víctimas. Y no del lado del clero.

 

EE.UU. NO ES UNA CORPORACIÓN 

Donald Trump quiere gobernar tal como dirige sus empresas. Después de un corto tiempo trabajando en su administración, se deshizo de aquellos que no estaban de acuerdo con sus ideas mientras otros renunciaron o están bajo la investigación del fiscal especial sobre la confabulación rusa. 

Quedan los individuos de ideas afines a Trump que ofrecen poca resistencia a sus puntos de vista sobre asuntos domésticos e internacionales. Esto puede haber estado bien para las empresas Trump porque los éxitos y los fracasos afectaron solo a los miembros de la familia Trump. Después de todo, él era dueño de la compañía. 

Trump no es dueño de EE.UU.. No se le debe permitir hacer lo que él quiera o como quiera. La Constitución establece controles y equilibrios entre las tres ramas de gobierno: ejecutiva, legislativa y judicial. Es hora de que el Congreso haga su trabajo por el pueblo y exija a Trump respetar las leyes. ¡Ningún presidente está por encima de las leyes! 

 

Edición de esta semana
CÓMO EVITAR FRAUDES Y ESTAFAS CUANDO COMPRA UNA PROPIEDAD
Por Michel Leidermann
EL LATINO ha tomado conocimiento de frecuentes casos de fraude contra familias latinas (algunos hasta perpetrados por propios latinos), en los cuales estas inocentes familias han perdido todo o invertido en una vivienda, y hasta la misma morada.   / ver más /
El 17 de septiembre a las 4:30 de la madrugada, el cuerpo de bomberos de Midway, en el condado de Baxter (con su capital Mountain Home), tuvo que enfrentarse a una extraña llamarada que apareció de un agujero en la tierra. Después de que el fuego se extinguió por sí mismo expertos intentan entender la razón del fenómeno.   / ver más /
Michel Leidermann
comentario
par Michel Leidermann
Ninguna fuerza política tiene hoy el poder suficiente en EE.UU.  para cuestionar con éxito las bravuconadas de Donald Trump, pero hay un colectivo que está empezando a alzar la voz de forma espontánea y vigorosa: los estudiantes.    / ver más /