EL CONSEJO Y EL APOYO DE LOS PADRES SON CRUCIALES PARA EL ÉXITO ACADÉMICO DE LOS NIÑOS
Publicación Especial sobre educación
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Presentamos una lista de consejos que los padres podrán usar para ayudar a sus hijos a lograr el éxito en la escuela.

 

1. A los niños les va mejor en la escuela cuando los padres están involucrados en sus vidas académicas

Asistir al día de “Regreso a clases” al comienzo del año escolar es la mejor manera de conocer a los maestros de su hijo y saber lo que ellos esperan de él. También asistiendo a las reuniones con los maestros por lo general coinciden con la entrega de boletines de calificaciones. Las reuniones con los maestros son el momento perfecto para continuar hablando de su hijo y para platicar acerca de las estrategias que pueden ayudar a su hijo a lograr el éxito académico. 

Si su hijo tiene necesidades especiales de aprendizaje, es posible solicitar más reuniones para crear o revisar los planes de educación individualizada (IEP), o planes para estudiantes excepcionalmente talentosos. Pueden solicitar reuniones con los maestros, los directores, los consejeros u otro personal de la escuela en cualquier momento durante el año escolar.

 

2. Visite la escuela y su sitio en la Internet

Conocer el edificio de la escuela y sus alrededores puede ayudarlo a entender a su hijo cuando él le hable de la escuela. También en el sitio web de la escuela, es posible encontrar información sobre: el calendario escolar, contactos del personal de la escuela, eventos, y fechas de los exámenes. Además, hay información sobre el distrito escolar y la escuela.

Muchos maestros tienen sus propios sitios web en los cuales se listan las tareas, los exámenes los eventos de la clase, como por ejemplo las visitas fuera. 

 

3. Apoye las expectativas con respecto a las tareas

Las tareas refuerzan y amplían lo que se ha aprendido en clase y ayuda a los niños a practicar hábitos de estudio. Asegúrese que su hijo sepa que para usted la tarea es una prioridad. Además, debe crear un entorno de estudio efectivo. Escoja un lugar con buena iluminación y sin ruidos, y provea los suministros necesarios. Evite las distracciones (como de una TV) y establezca un tiempo de inicio y finalización de las tareas.

Como regla general para la escuela primaria, se calcula unos 10 minutos por grado para que el período de estudio sea efectivo. Los niños de cuarto grado, por ejemplo, deben hacer 40 minutos de tarea o estudio por noche. Si nota que a su hijo por lo general le toma más tiempo, hable con el maestro.

Esté cerca para ayudarlo a interpretar las instrucciones, ofrecer consejos, responder preguntas y revisar el trabajo terminado. Pero no le proporcione las respuestas correctas ni haga la tarea por él. El niño tiene que aprender de sus errores. Esto es parte del aprendizaje.

 

4. Envíe a su hijo a la escuela preparado para aprender

Un desayuno nutritivo provee al niño de la energía necesaria para comenzar su día. En general, los niños que desayunan tienen más energía y les va mejor en la escuela. Proporciónele un desayuno rico en granos enteros, fibra y proteína pero con bajo contenido de azúcar. Si algunos días su hijo no tiene tiempo de desayunar, envíelo a la escuela con alguna fruta, frutos secos, yogurt o un sándwich de banana y pasta de maní. Hay muchas escuelas que proporcionan desayunos nutritivos antes de comenzar el día.

Los niños también necesitan dormir una cierta cantidad de horas para poder prestar atención y aprender. La mayoría de los niños en edad escolar necesitan entre 10 y 12 horas de sueño. Es posible que los niños comiencen a tener dificultades para irse a dormir. La tarea, los deportes, las actividades después de la escuela, la TV, las computadoras y los videojuegos, como también los agitados horarios familiares, pueden influir en menos horas de sueño de los niños.

La falta de sueño puede causar irritabilidad y hacer difícil que el niño preste atención en clase. Es importante tener una rutina diaria para ir a dormir, especialmente durante la semana. Asegúrese de que su hijo tenga algo de tiempo para relajarse antes de apagar las luces y limite los pasatiempos que puedan estimularlo, como la TV, los videojuegos y la Internet.

 

5. Enséñele a su hijo a ser organizado

Cuando los niños son organizados, pueden concentrarse en lo que tienen que hacer en vez de perder tiempo buscando cosas y distrayéndose.

Para las tareas, significa tener un cuaderno donde se anoten las tareas y una carpeta para guardarlas (muchas escuelas proveen este material).

Cada noche, revise la libreta donde se anotan las tareas y la carpeta para familiarizarse con lo que su hijo tiene que hacer y para asegurarse de que no se atrasa. Enséñele a su hijo a usar un calendario para organizarse y llevar una lista de las cosas que debe hacer y darle a cada cosa un orden de prioridad. 

 

6. Enséñele a su hijo a estudiar

Estudiar para una prueba puede ser atemorizante. Asegúrese de saber cuándo su hijo tendrá estos exámenes, de manera que lo pueda ayudar con anticipación, en vez de a último momento, la noche anterior. Además, tendrá que recordarle a su hijo de traer a casa el material necesario, como apuntes, guías de estudio y libros.

Ayude a su hijo a dividir las tareas en unidades más pequeñas, que se puedan manejar mejor, de manera que prepararse para un examen no se convierta en algo abrumador. Hacer una pausa después de estudiar durante 45 minutos es importante. Esto ayuda a los niños a procesar y recordar información.

En general, si el estudio es muy estresante para su hijo, hable de la situación con el maestro o el consejero de la escuela.

 

7. Conozca cuáles son las políticas de disciplina

Las escuelas publican las políticas de disciplina (código de conducta de los estudiantes) en los manuales de los estudiantes. Este código de conducta incluye las expectativas y las consecuencias por no cumplirla, los códigos respecto al comportamiento del estudiante, de vestimenta, el uso de dispositivos electrónicos y el uso de un lenguaje adecuado.

Las políticas incluyen asimismo información sobre asistencia, vandalismo, trampas, peleas y armas. Muchas escuelas tienen políticas específicas relacionadas con la intimidación (bullying) en la escuela, las consecuencias que enfrentan los intimidadores, el apoyo que existe para las víctimas y los procedimientos que existen para denunciar un acto de acoso.

Es importante que su hijo sepa qué se espera de él en la escuela. Es más fácil para ellos cuando las expectativas de la escuela y de la casa son las mismas, de manera que los niños sienten que ambos ambientes proveen seguridad y apoyo, y que trabajan en equipo.

 

8. Involúcrese

A muchos niños les gusta ver a sus padres en la escuela o en los eventos escolares. Si su hijo parece sentirse incómodo con su presencia en la escuela o en las actividades posteriores al horario escolar, considere ayudar sin ser visto. Aclárele a su hijo que usted no va a la escuela para espiarlo, sino que va para ayudar a la comunidad escolar.

Los padres pueden ayudar de las siguientes maneras: siendo un asistente de la clase o en la biblioteca; organizando o trabajando en actividades y eventos especiales; siendo chaperón en las excursiones; disertando el día que se habla sobre las posibles carreras; asistiendo a los conciertos u obras de teatros de la escuela.

Consulte el sitio web de la escuela, o de los maestros, para saber qué otras oportunidades existen para ser voluntarios y en qué horarios. Aunque tan solo sean unas horas al año, tendrá un impacto en su hijo.

 

9. Tome en serio la asistencia

Los niños enfermos deben quedarse en casa si tienen fiebre, náuseas, vómitos o diarrea. Los niños que no tienen apetito, parecen necesitar a los padres, están letárgicos, dicen que tienen dolor, o que simplemente no parecen estar bien, también deben ausentarse de la escuela.

Si su hijo pierde muchas clases como consecuencia de enfermedades, asegúrese de hablar con el maestro para saber qué tareas su hijo debe completar. A veces, los estudiantes desean quedarse en la casa porque tienen problemas con algunos compañeros de la escuela, los maestros, las tareas o las calificaciones. Esto puede provocar síntomas como dolor de cabeza y de estómago. Si cree que existe un problema en la escuela, hable con su hijo, y quizás con el maestro, para entender bien cuál es la causa de la ansiedad. El consejero o el psicólogo de la escuela posiblemente lo pueda ayudar.

 

10. Tome tiempo para hablar de la escuela

Por lo general, es fácil hablar con los niños sobre lo que ocurre en la clase y las últimas noticias de la escuela. Pero los padres pueden estar ocupados y olvidarse de hacer preguntas simples, lo cual puede tener un impacto en el éxito del niño en la escuela.

Hágase de tiempo todos los días para hablar con su hijo, de manera que el niño sepa que usted le da importancia a lo que ocurre en la escuela. Cuando los niños saben que los padres están interesados en sus vidas académicas, tomarán en serio la escuela.

Es importante escuchar con atención, mirar directamente a los ojos y evitar hacer otras tareas mientras conversa con el niño. Y asegúrese de no solo hacer preguntas que se respondan con un “no” o un “sí”.

Los momentos ideales para hablar con su hijo, además de durante las comidas en familia, son los viajes en automóvil, las caminatas con el perro o mientras espera en fila a ser atendido en un negocio. 

 

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