LA GRAN MENTIRA DE LA REFORMA FISCAL
Por Michel Leidermann

La nueva ley de reforma de fiscal de los republicanos y de Trump tendrá un impacto perverso en la mayoría de los estadounidenses y solo es la primera parte de una transferencia de riqueza que aumenta la disparidad económica en la nación que ya alcanza una cifra récord.

La mentira de que el gigantesco recorte impositivo al sector privado, corporaciones y personas con altos ingresos, va a generar una bonanza económica que cubrirá el costo de la nueva ley, quedó al descubierto con el último análisis legislativo que, en la mejor de las condiciones, estimó que la medida crea un déficit de un billón de dólares.

Los cambios impositivos de la nueva reforma fiscal rebajando los impuestos corporativos del 35% al 21% no hace nada para generar más negocios en los EE.UU. Disminuir su tasa de impuestos solo sirve para enriquecer a los accionistas y la alta gerencia de las compañías y aumentar la deuda nacional.

Actualmente, el desempleo es el más bajo en años (4.1 %), tanto así que las empresas no consiguen contratar los trabajadores que necesitan con los adiestramientos necesarios para satisfacer las exigencias de los nuevos empleos. 

El Centro de Política Fiscal, no partidista, ha evaluado la ley y encontró que reduciría los impuestos a los dueños de negocios, en promedio, alrededor de tres veces más de lo que reduciría los impuestos de los individuos cuya principal fuente de ingresos son sueldos y salarios.

La meta del recorte de impuestos no es el beneficio de la economía de todos, sino especialmente de aquellos más ricos. En realidad, a la larga es un aumento de impuestos a los que ganan por debajo de los $75,000 anuales. Más de la mitad de la población en EE.UU. tiene un ingreso medio de $58,000 anuales.

Esta es una gratificación al sector empresarial pagada por el contribuyente individual. Por ejemplo, el recorte de impuestos es perpetuo para los negocios, pero vence en ocho años para los individuos. Además, las empresas podrán deducir impuestos estatales y locales, pero los individuos no.

El colmo de la hipocresía se avecina con la nueva prioridad ya anunciada por Trump para reducir el gasto social del gobierno y disminuir la deuda nacional. O sea que, para pagar el déficit gigantesco que deja el recorte de impuestos a las empresas y a sus accionistas, hay que reducir los beneficios sociales a los más necesitados, hay que posponer las jubilaciones y congelar los pagos del Seguro Social y los retirados tienen que pagar más de su bolsillo por las medicinas que necesitan.

Después de todo reducir los impuestos corporativos es enormemente impopular; incluso algunos republicanos son propensos a decir que deberían reconsiderarse. 

Pero el desprecio de los republicanos por los trabajadores, pero no por los inversores, herederos y propietarios de empresas es tan profundo, que no pueden contener los deseos de favorecerlos.

 

HIPOCRESÍA

La extrema derecha religiosa se autodefine “pro vida”, pero apoya la pena de muerte. Dice amar la paz, pero apoyan el acceso absoluto a las armas. No tienen problemas con el alcohol, el tabaco y la cafeína, pero se oponen a otras drogas. Creen que la infidelidad es un agravio serio en el caso de Bill Clinton, pero no suficiente para evitar apoyar a Donald Trump.

Dice que aman a todos, pero apoyan los esfuerzos para rechazar y excluir a ciertos grupos. Predica la “libertad religiosa” mientras que intenta obligar a otros a aceptar sus creencias religiosas. 

 

Edición de esta semana
¡SUBIERON BANDERA EN OAKLAWN!
Ubicado en el Parque Nacional de Hot Springs, el Oaklawn Racing & Gaming (# 2705 Central Ave. Hot Springs.1-800-OAKLAWN) es uno de los mejores hipódromos en el país desde 1904, y hogar del afamado Arkansas Derby con un premio de $1 millón al ganador. Hoy en día, Oaklawn también ofrece una gran cantidad de diversión y conciertos y máquinas de juegos de azar, día y noche durante todo el año.   / ver más /
¡Nueva sección!   / ver más /
Michel Leidermann
comentario
par Michel Leidermann
El Partido Republicano (GOP) está en problemas más profundos de lo que sugiere la pérdida de un escaño en el Senado en la elección en Alabama. La fuente de ese problema se remonta al 19 de julio de 2016, cuando el GOP aceptó a Donald Trump como candidato a presidente.   / ver más /