OBAMA LLEGA A CUBA PARA SELLAR EL DESHIELO CON LOS CASTRO
CONFÍA EN QUE LA LIBERALIZACIÓN ECONÓMICA Y LOS CONTACTOS PERSONALES CONVIERTAN LA ISLA EN YNA DEMOCRACIA PLENA
11637A.jpg

Barack Obama puso el domingo 20 pie en Cuba por primera vez en 88 años. Obama no llegó para pedirle al líder cubano, Raúl Castro, un cambio político en uno de los regímenes autoritarios más longevos. Tampoco se le recibe con hostilidad: al contrario, el presidente estadounidense quiere afianzar el acercamiento entre ambos países.

Obama, ha afirmado que su visita  tiene un carácter “histórico” pero que es sólo “un primer paso” en la nueva relación entre ambos países. El  mandatario recordó que “han pasado casi 90 años desde que un presidente estadounidense estuvo en Cuba”. “Es maravilloso estar aquí”, ha agregado.”Esta es nuestra primera parada. Es una visita histórica y es una oportunidad histórica para interactuar de forma directa con el pueblo cubano”, ha apuntado Obama.

Hasta unos meses, la posibilidad de que un presidente de EE.UU.  entrase triunfal en La Habana entraba en la categoría de las peores pesadillas del castrismo. El apellido Castro provocaba en Washington y Miami —sede del exilio— urticaria, e imaginar a un presidente visitando a un Castro en el Palacio de Revolución de La Habana, parecía pura política ficción.

La visita, de 48 horas, culmina un año en que Obama y Castro han puesto fin a más de medio siglo de guerra fría. En poco más de un año, EE.UU. y Cuba han reabierto sus embajadas y Washington ha relajado las condiciones para hacer negocios y viajar a Cuba. El deshielo se ha acelerado tanto que, la anomalía parece hoy la obstinación durante 55 años en una política de confrontación que mantuvieron 10 presidentes estadounidenses sin lograr despedir a los Castro del poder.

La visita incluye, además del discurso y una reunión el lunes con Raúl Castro (no con su hermano Fidel), encuentros con empresarios y disidentes, y la asistencia a un partido de béisbol. Le acompaña la familia completa: la primera dama, Michelle, sus hijas Sasha y Malia, y su suegra, Marian Robinson.

Después de una reunión con empleados de la embajada estadounidense en La Habana, Obama visitó a pie La Habana vieja, el casco antiguo de la capital. Después, se ha reunido con el cardenal Jaime Ortega, clave en las negociaciones secretas que llevaron a la normalización de las relaciones.

La doctrina de Obama en política exterior, reza que el cambio político —la democracia, el pluripartidismo, la libertad de prensa— no llegará impuesto desde fuera, ni mucho menos a la fuerza. La idea es que, mejorando las vidas de los cubanos, el país acabará transformándose. Cuantos más turistas y estudiantes visiten la isla, y cuanto más negocien entre ellos cubanos y estadounidenses, más cerca estarán de la democratización.

El martes 22, en el discurso central de la visita, Obama no calló su opinión. “Al pueblo cubano, como a los pueblos de todo el mundo, las cosas le van mejor con una democracia genuina en la que sea libre de elegir a sus líderes, expresar sus ideas y practicar su fe. Estados Unidos seguirá promoviendo los derechos humanos para todas las personas, en cualquier lugar, incluida Cuba”.?

 

Edición de esta semana
ARKANSAS ABRE LA VACUNACIÓN PARA TODOS LOS MAYORES DE 16 AÑOS Y FINALIZA EL MANDATO DE LA MASCARILLAS
El gobernador Asa Hutchinson anunció el martes 30 que la elegibilidad para recibir la vacuna contra el Covid-19 se ha abierto a todos los residentes de Arkansas de 16 años o más, y que se ha levantado el mandato estatal para la obligación de usar mascarillas en todos los lugares públicos. Para  hacer una cita llame al 1-800-985-6030.   / ver más /
Celebrando el centenario de Baptist Health, la organización de atención médica  está fortaleciendo su capacidad para servir a las comunidades más allá de los centros médicos con el lanzamiento de una nueva Unidad de Salud Móvil que ofrecerá vacunas de COVID-19 para ayudar a que más habitantes de Arkansas se vacunen haciendo diferentes paradas en todo el estado.    / ver más /
Michel Leidermann
comentario
par Michel Leidermann
La elección de noviembre 2020 fue un triunfo para la democracia participativa, con un récord de 74,216,154 estadounidenses que votaron por Donald Trump y, afortunadamente, un récord aún mayor de 81,268,924 que eligieron a Joe Biden.   / ver más /