CRECE LA NIÑEZ LATINA

Hoy el 22% de los menores de 18 años es de origen latino, una cifra que creció marcadamente desde 1980, cuando apenas el 9% eran de ese origen. En 2025 serán casi el 30%

Esta cifra vislumbra el futuro de un país que para mediados del siglo tendrá un 25% de población latina, una cantidad que desafía al país a solucionar las necesidades de esta población que será parte importante de la futura nación.

Un estudio de Pew Latino Center (PEW), indica que 52% de los 16 millones de niños latinos en EE.UU., son de “segunda generación”, es decir, nacidos aquí e hijos de al menos un padre inmigrante, y sólo un 7% son indocumentados.

Las cifras no son sorprendentes para quienes han estudiado las tendencias demográficas de la nación, pero pueden serlo para muchos que no terminan de acostumbrarse a esos cambios.

Sin embargo, observadores indican que la primera consideración debe ser la manera en que educa y cuida a sus niños.

Pero la situación económica en crisis por la pandemia, ha obligado a recortes presupuestarios significativos en áreas como la educación e incluso la salud, lo que afecta principalmente a los latinos y otros grupos minoritarios.

Esto significa tener un gran segmento de la población que no puede progresar porque está atrapada en escuelas que no enseñan.

El reporte de PEW también señala que el 11% de los niños son inmigrantes y el 37% son de tercera generación, o lo que es lo mismo, nietos de inmigrantes. Pero la mayoría se encuentra en la segunda generación y la inmensa mayoría de éstos (el 79%) habla fluido inglés, pero 34% vive en la pobreza y 47% de sus padres no lograron terminar la secundaria.

El futuro rol de esta generación de jóvenes latinos dependerá en gran medida de las decisiones que se tomen hoy para estimular la participación latina en la educación superior.

Lamentablemente no estamos produciendo la fuerza laboral preparada que se necesitará, y si no nos enfocamos en eso ahora, si no educamos a esta generación de jóvenes, estaremos poniendo en peligro el futuro del país.

 

Necesitamos soluciones de largo plazo

Los negativos del cambio climático vociferan cuando el clima es frío y helado, pero están mudos cuando se sufre un calor récord.

Las primeras tres semanas de junio vieron máximos históricos con el asfalto de carreteras retorcidas cuando la temperatura alcanzó los 100 grados.

Los meteorólogos atribuyeron las temperaturas extremas a las zonas de alta presión que permiten que el aire comprimido debajo de ellas se caliente. Son comunes en verano, pero los científicos dicen que el cambio climático ha aumentado su intensidad.

Con lo peor por venir con respecto al calentamiento global, deberíamos abordar el problema de manera más agresiva.

Se necesitan soluciones a largo plazo ahora, no arreglos rápidos como aprovechar las reservas nacionales de petróleo o suspender el impuesto federal al combustible. En lugar de suplicar la cooperación de las compañías petroleras, el presidente Biden debería pedir al Congreso que reconsiderara algunas de las medidas del ya expirado Green New Deal, un conjunto de programas y proyectos similares a los puestos en marcha en los años 30.

El Green New Deal es ambicioso: pretende cambiar radicalmente la economía estadounidense para luchar contra el cambio climático sin dejar al mismo tiempo de combatir la desigualdad y mantener los empleos. 

De ahí su nombre, que combina el color verde —identificado con la lucha por el clima— con la referencia al New Deal. 

 

Edición de esta semana
Gran Fiesta de la Independencia de México en Little Rock 
El viernes 16 de septiembre de 5 a 9 p.m., se realizó en la Plaza Frida de Little Rock (4001 65th St.), una gran fiesta celebrando la independencia de México.   / ver más /
Michel Leidermann
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par Michel Leidermann
Aunque a menudo se le llama crisis, lo que está sucediendo en la frontera entre Estados Unidos y México es con mayor precisión una tragedia una vergüenza nacional y una violación de los derechos humanos.   / ver más /