MODALES
Por Michel Leidermann

Consistentemente he escuchado de adultos la misma queja: “muchos niños hoy día no tienen modales”.

¿Es cierto que muchos de nuestros niños carecen de las reglas mínimas de cortesía y etiqueta? De ser así, ¿Quién es responsable de esta carencia?

Los niños no nacen sabiendo estas pautas. Necesitan de adultos para que se las enseñen. Pero ¿quiénes? definitivamente padres, abuelos, familiares y maestros. Las reglas básicas de cortesía suelen aprenderse y practicarse en la familia y en las relaciones sociales con vecinos, amigos, compañeros de escuela.

Me estoy refiriendo a los principios mínimos de cortesía como decir: por favor, gracias, permiso, ¿puedo? Es alarmante la cantidad de niños hoy día que nunca aprendió a usar esos términos.

¿Son los modales un lujo o una necesidad? Yo creo que son una necesidad. Vivimos en comunidades llamadas familia, escuela, iglesia, vecindario. Somos miembros de la sociedad y por lo tanto una de las normas básicas para tener éxito en la sociedad es ser cordiales y respetuosos con y hacia los miembros de esos grupos, de la misma forma que esperamos y deseamos que otros lo sean con nosotros.

Los niños que aprenden y practican buenos modales, suelen ser más populares, queridos, exitosos, con una elevada autoestima, que aquellos que no las usan. Todos preferimos lidiar y relacionarnos con una persona que muestre respeto y consideración por las necesidades ajenas además de las propias.

Niños que no aprendieron a utilizar los cubiertos para comer, que comen con la boca abierta, que manosean la comida y luego no se la comen y que no son cordiales y corteses con otros NO llegarán muy lejos en sus relaciones con amigos, los padres de sus amigos, compañeros de clase y mucho menos con los maestros. Les será difícil, en un futuro salir con personas del sexo opuesto y triunfar en relaciones de noviazgo, intimidad, amor, y compromiso.

A todos nos agrada el que se nos pidan las cosas de una forma respetuosa en vez de exigente. Niños que exigen en vez de pedir cortésmente no serán invitados nuevamente y serán percibidos como malcriados, consentidos, engreídos e inmaduros. Muchos los verán como niños agresivos e inadecuados socialmente, cualidades tan necesarias para triunfar en esta vida. 

Si usted conoce o se relaciona con uno de estos niños ayúdelo. Enséñele cómo pedir las cosas, cómo relacionarse con adultos y semejantes. Sírvale de ejemplo y reconózcale las conductas aceptables y proporciónele una consecuencia negativa cuando no usan buenos modales. Ésta es una de sus más importantes responsabilidades como padre a cargo de la formación de sus hijos.

 

DEBEMOS UNIRNOS

Me asombra que cuando los afroamericanos protestan y estalla un motín y ocurren saqueos, todo su grupo es marcado como terrorista. Por otro lado, el KKK y otros grupos supremacistas han aterrorizado a los afroamericanos desde la abolición de la esclavitud y no los han tachado de terroristas. 

El presidente Trump señaló que derribar las estatuas y banderas confederadas es olvidar nuestra historia. Hay una diferencia entre glorificar la historia y recordar la historia. 

Llamamos a este país los Estados Unidos de América y usamos palabras como “una nación bajo Dios”. El hecho es que nunca nos hemos unido. Siempre ha habido una división: negros y blancos, ciudadanos e inmigrantes, ricos y pobres, demócratas y republicanos, cristianos y no cristianos. 

¡Ya es hora de que nos unamos como una nación bajo Dios! 

 

Edición de esta semana
JOYCE ELLIOT, PARA CONGRESISTA EN WASHINGTON D.C.
Joyce Ann Elliott (nacida el 20 de marzo de 1951) creció en la pequeña comunidad de Willisville, en el condado de Nevada, Arkansas, donde se graduó de la escuela secundaria rural, en una clase con sólo 9 estudiantes. Joyce fue la segunda alumna negra en graduarse de la escuela. Su hermana mayor, Carolyn, fue la primera.   / ver más /
Daisy Bonilla es la candidata demócrata para el escaño del Distrito 93 de la Cámara de Representantes de Arkansas que actualmente tiene ocupa el republicano Jim Dotson.   / ver más /