LA POLÉMICA POR LA EXAGERACIÓN SOBRE LOS EFECTOS POSITIVOS DEL PLASMA CONTRA EL CORONAVIRUS
LA “FDA” HA SIDO CRITICADA POR TOMAR DECISIONES POLÍTICAS PARA COMPLACER A TRUMP
17221A.jpg

En la noche del domingo 23 previo a la Convención Republicana, Donald Trump convocó a una conferencia de prensa de última hora para informar que la Administración de Medicamentos y Alimentos (FDA) había otorgado una autorización de emergencia para la utilización de un nuevo tratamiento contra el coronavirus.

Presentado como revolucionario y novedoso por Trump, se trataba de la terapia con plasma convaleciente, un procedimiento que en realidad se utiliza desde hace casi un siglo y que consiste en utilizar plasma sanguíneo de una persona infectada para generar anticuerpos contra un virus en otra persona enferma.

La autorización fue cuestionada por gran parte de la comunidad médica y académica y el director de la FDA, Stephen Hahn, que estuvo con Trump durante el anuncio, tuvo que disculparse al día siguiente por haber exagerado los beneficios de la terapia. Hahn promocionó el tratamiento como “salvavidas” y sugirió que podría reducir las muertes en un 35%, una estadística sin basamento científico claro.

Hahn reconoció que se había equivocado al utilizar una estadística de forma partidaria y afirmó que “todas las críticas eran enteramente justificadas”. “Yo, personalmente, podría haber hecho un mejor trabajo, y debería haber hecho un mejor trabajo en esa conferencia de prensa explicando lo que muestran los datos con respecto al plasma convaleciente”, reconoció.

Varios expertos lo acusaron de manipular la información en beneficio del presidente quien, según sus críticos, buscaba una buena noticia sobre el coronavirus antes de la Convención Republicana.

La FDA ya había aprobado el uso de transfusiones de plasma en pacientes con coronavirus bajo ciertas condiciones. Según la FDA, las primeras investigaciones sugerían que el tratamiento podría disminuir la mortalidad y mejorar la salud del paciente si se administraba dentro de los primeros tres días de la admisión al hospital.

La FDA alegó que había llegado a la conclusión de que el plasma era seguro después de revisar los resultados de 20.000 pacientes que habían recibido el tratamiento hasta el momento.

Pero la agencia no incluyó un grupo de comparación de pacientes no tratados, lo que significa que no se pueden sacar conclusiones sobre las tasas de supervivencia absolutas.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) dijo que el uso de plasma era “todavía un tratamiento experimental” y que se deberían considerar los riesgos y efectos secundarios asociados, que van de leves a graves.

La FDA es una de las agencias de regulación de medicamentos más respetadas del mundo, pero durante los últimos tiempos ha sido señalada por tomar decisiones políticas para complacer a Trump.

Hace solo unos meses, autorizó también de emergencia el uso de la hidroxicloroquina para el tratamiento del coronavirus, pese a la carencia de evidencias médicas y contrario al criterio de muchos expertos. Trump en varios discursos promovió el uso de la medicina, pero la agencia se vio obligada a dar marcha atrás y cancelar la autorización luego de que se comprobara que el tratamiento en realidad podía ser dañino.

Muchos países están utilizando plasma como terapia para el coronavirus, pero aún no está claro qué tan efectivo es el tratamiento.

La FDA declaró que, según la evidencia hasta el momento, el plasma convaleciente puede disminuir la gravedad o acortar la duración de la enfermedad por covid-19.

Se están realizando ensayos para comprender con precisión qué pacientes podrían beneficiarse y en qué medida.

El plasma convaleciente se ha utilizado para tratar con éxito otras enfermedades, incluido el ébola. 

 

Edición de esta semana
JOYCE ELLIOT, PARA CONGRESISTA EN WASHINGTON D.C.
Joyce Ann Elliott (nacida el 20 de marzo de 1951) creció en la pequeña comunidad de Willisville, en el condado de Nevada, Arkansas, donde se graduó de la escuela secundaria rural, en una clase con sólo 9 estudiantes. Joyce fue la segunda alumna negra en graduarse de la escuela. Su hermana mayor, Carolyn, fue la primera.   / ver más /
Daisy Bonilla es la candidata demócrata para el escaño del Distrito 93 de la Cámara de Representantes de Arkansas que actualmente tiene ocupa el republicano Jim Dotson.   / ver más /