EL COVID-19 CAMBIARÁ NUESTRA VIDA LABORAL DE FORMA PERMANENTE
EMPRESAS PROPONEN SEGUIR PERMITIENDO TRABAJAR DESDE CASA CUANDO HAYA QUEDADO ATRÁS LA CRISIS DEL CORONAVIRUS
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En la crisis del coronavirus, mucha gente trabaja desde casa. Es algo que muchos trabajadores deseaban desde hace tiempo, pero que los empleadores rechazaban. Muchos realizan teletrabajo involuntariamente, porque en la emergencia no había otra opción. Por eso, las experiencias de los trabajadores no son necesariamente positivas, sobre todo cuando los niños también están en casa.

Cuando los hijos tienen que hacer sus tareas en el único computador disponible y los padres deben trabajar con él, es claro que se producen conflictos y estrés. Además, generalmente la computadora no se encuentra en un lugar donde se pueda trabajar con tranquilidad.

Entretanto, las videoconferencias se han vuelto bastante habituales. Y eso era algo prácticamente desconocido en muchas empresas antes de la crisis del coronavirus. En ese sentido, empresas y trabajadores están acumulando experiencia.

No obstante, al mismo tiempo se están conociendo los límites de la tecnología. Quien participa continuamente en videoconferencias, añora el día en que pueda volver a conversar personalmente sobre los asuntos de la empresa. Además, las videoconferencias no reemplazan los contactos fortuitos entre colegas en el lugar de trabajo. En esas situaciones se resuelven, con mayor o menor elegancia, muchas cosas que no se pueden arreglar apretando un botón.

El 80% de las actividades que se realizan hoy, corresponden al sector de servicios. Pero no todos los servicios pueden ser digitalizados. Hay servicios en los que se requiere el contacto personal directo.

La actual pandemia incrementará la conciencia en lo que respecta a la protección contra infecciones. En el pasado se actuaba bastante despreocupadamente. Alguien que estaba resfriado o tenía una infección en el sistema digestivo acudía tranquilamente a la oficina y quizás incluso les daba la mano a los colegas. Se consideraba una debilidad quedarse en casa por una infección. 

La pandemia demuestra cuánto daño hacemos cuando somos demasiado despreocupados con la propagación de enfermedades.

No es la primera vez en la historia que hay una pandemia. La gripe española, tras la Primera Guerra Mundial, causó muchas muertes más. Pero entonces eso no caló tanto en la conciencia de la gente, porque la gran catástrofe era la guerra. Ahora es diferente. En los últimos 70 años ha habido un continuo aumento del bienestar. Los grandes riesgos parecían controlables.

Y ahora aparece de pronto esta pandemia provoca enormes miedos. Siempre cuando la gente se ve en una situación en que las reglas conocidas de pronto ya no tienen vigencia, cae en el pánico. Y eso es precisamente lo que está pasando en esta pandemia. 

Por eso, estoy relativamente seguro de que dejará hondas huellas en la conciencia colectiva. Al principio se pensaba que era como una gripe sin comprender realmente que esta vez era terriblemente diferente. 

 

Edición de esta semana
RESIDENTES DIVIDIDOS SOBRE LA PENURIA DE NUEVAS RESTRICCIONES, IMPACIENTES POR MEJORAR LA ECONOMÍA Y FATIGADOS POR LA PANDEMIA 
La ola de casos que se extiende por gran parte del país sigue siendo una gran preocupación de funcionarios estatales y locales, donde residentes están divididos sobre la necesidad o no de nuevas restricciones, impacientes por mejorar la economía y fatigados por la pandemia.   / ver más /
Michel Leidermann
comentario
par Michel Leidermann
Si hay algo que covid-19 ha expuesto en el sistema educativo, es que una medida no sirve para todos. Esto se aplica a los maestros, estudiantes, administradores, padres y comunidades.   / ver más /