EN TIEMPOS DE CORONAVIRUS LAS EXPRESIONES DE FE SE VEN INTERRUMPIDAS
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El fin de semana pasado en ocasión de las fiestas religiosas anuales, las iglesias, sinagogas y mezquitas permanecieron cerradas por primera vez, incluso para estas relevantes fechas religiosas. 

Y ahora el mundo está experimentando la interrupción de la normalidad, sin fronteras y en todas las capas sociales, porque el coronavirus no conoce límites. 

La COVID-19 es una pandemia, una amenaza global. El mundo está paralizado, tiene miedo. Esto es un hecho inusual, porque si cientos de miles mueren de hambre en África, si un volcán erupciona en Islandia o si un tsunami azota a Asia, causando sufrimiento y muerte, la mayor parte del mundo puede seguir estos acontecimientos desde la distancia. Pero eso se acabó, porque el coronavirus afecta a todo el planeta.

El coronavirus también se ha convertido en una cuestión religiosa y espiritual. Dolor, pena, duda, ira. Los creyentes tienen que sobrellevar que algo así sea posible incluso como parte de la creación de Dios. 

El coronavirus significa interrupción. Los cristianos de todo el mundo celebran la Semana Santa, el sufrimiento y la muerte de Jesús y su resurrección. Para los judíos, la Pascua conmemora el éxodo de Egipto y la liberación de la esclavitud. Y luego los musulmanes comenzarán el mes del Ramadán que por su fe y por sus creencias ayunan durante las horas de sol. 

En estas celebraciones religiosas, por muy diferentes que sean, se trata sobre todo de la comida como ritual en comunidad, como el Séder judío, la cena cristiana del Jueves Santo y el fin del ayuno musulmán en Ramadán. 

Aunque todo esta sea difícil para algunos, la manera en que las religiones manejan las restricciones en la lucha contra el coronavirus, muestra su postura en relación con las necesidades en los tiempos que corren. 

Del lado cristiano, la bendición del papa Francisco en la Plaza de San Pedro, sin gente, un lugar vacío, símbolo de todas las víctimas y las personas infectadas que luchan por sus vidas, ya se considera la imagen de la pandemia. 

El mundo se ha detenido, en silencio, en medio del sorprendente número diario de víctimas de Italia, España, Estados Unidos y, cada vez más, también en otros países. 

Todos los creyentes se hacen preguntas sobre el coronavirus: vidas rotas y dolor duradero. Es el momento de reflexión profunda. 

 

Edición de esta semana
LA ESTATUA DE LA LIBERTAD QUE REPRESENTA LA SALVACIÓN DE LA OPRESIÓN
“La libertad iluminando el mundo” (Liberty Enlightening the World), conocida como la Estatua de la Libertad, es uno de los monumentos más famosos de Nueva York y de todo el mundo. Se encuentra en la isla de la Libertad al sur de la isla de Manhattan, junto a la desembocadura del río Hudson y cerca de la isla Ellis.    / ver más /
Eileen Devereux Dailey, consultora comercial en el Centro de Desarrollo de Pequeñas Empresas y Tecnología de Arkansas, fue nombrada por el Senado de la Universidad de Arkansas en Little Rock, ganadora del Premio al Logro del Personal por Servicio a la Comunidad.   / ver más /