“DOCTOR” TRUMP CULPABLE
Por Michel Leidermann

Es difícil de creer, pero hace solo un mes, Donald Trump y sus fieles seguidores descartaban el coronavirus como una crisis generalizada. El 26 de febrero, Trump declaró que “en un par de días el número de los contagiados va a estar cerca de cero”. Era su “opinión personal”, sin datos serios y sin el juicio de los expertos.

Su comentario se produjo después de que Larry Kudlow, el economista jefe de su administración, declarara que el virus estaba casi completamente contenido y que la economía estaba “aguantando bien”.

Ahora hay unos 210.000 contagiados y casi 5.000 muertos. No sabemos cuántos más, porque todavía estamos muy lentos en las pruebas. Pero lel avance del Covid-19 de EE.UU. nos convierte en el epicentro mundial del coronavirus.

En cuanto a la economía, más de 3,3 millones de trabajadores solicitaron un subsidio de desempleo, un número que queda completamente corto, cuando muchos otros están sin trabajo y no son elegibles para beneficios de desempleo. Proyecciones hablan de un posible 32% de desempleo afectando a 47 millones de trabajadores.

La negación de Trump sobre su gravedad, jugaron un papel importante en llevarnos a este punto. Y él debe ser considerado responsable. 

Las semanas que desperdiciamos por el rechazo a la crisis, traerá como resultado que miles de estadounidenses mueran innecesariamente. 

Pero lo crucial ahora es hacer todo lo posible para frenar la catástrofe mayor.

Necesitamos un esfuerzo total para llevar el equipo médico esencial a donde se necesita desde máscaras faciales y suministros de protección personal para trabajadores de la salud, y de respiradores para pacientes críticos. También significa un gran aumento de las pruebas.

Trump tiene el poder de movilizar a la industria para producir equipos críticos, un papel que el gobierno federal siempre ha jugado en tiempos de guerra, a la que la crisis actual se parece más.

Necesitamos frenar la propagación del virus reduciendo los contactos personales que podrían conducir a nuevas infecciones. La buena noticia es que varios Estados han tomado medidas enérgicas, cerrando las escuelas y universidades y los negocios no esenciales, prohibiendo casi todas las reuniones y emitiendo órdenes de cuarentena para que la gente no salga. Y las primeras indicaciones son que estas acciones están funcionando.

Necesitamos proporcionar ayuda financiera rápida a familias y empresas ante la contracción económica. La rapidez es esencial. 

Los miles reclamos de desempleo no son una recesión convencional, más bien un coma inducido médicamente que debe ser tratado como una verdadera emergencia. Pero las personas necesitan comer incluso mientras no pueden trabajar.

La legislación de $ 2.2 billones que acaba de aprobarse es de rescate: cheques a familias, beneficios de desempleo mejorados, ayuda a hospitales y Estados, y préstamos para ayudar a las pequeñas empresas a sobrevivir.

Sin embargo, lo que el rescate no hará es evitar un gran número de muertes cuando, la rápida propagación del coronavirus agobia a los hospitales sin suficiente capacidad y que todavía no obtienen el equipo que necesitan.

Y algunos gobernadores están tomando la iniciativa que no tomó el presidente cuando podía hacerlo. Pero gran parte del país está haciendo lo correcto a pesar de Trump, pero dependiendo del gobierno federal.

Y la tragedia es que muchas de esas muertes serán el resultado directo de un mal liderazgo y el desdén de Trump por no tomar en serio la amenaza del Covid-19. 

 

Edición de esta semana
EL CORONAVIRUS, LA DEPRESIÓN Y SU EFECTO EN LA SALUD MENTAL
Por Michel Leidermann
El Latino platicó con el doctor Erick Messias, profesor en el Departamento de Psiquiatría y desde 2017, decano asociado de Asuntos de la Facultad de Medicina de la Universidad de Arkansas para Ciencias Médicas (UAMS).   / ver más /
El recuento oficial de casos en Arkansas aumentó a 6.180. El número de muertes atribuidas a covid-19 llegó a 119 el martes 26, y el gobernador Asa Hutchinson anunció la reapertura de los bares como el siguiente paso en el aflojamiento de las restricciones pandémicas del estado.   / ver más /