IMPEACHMENT
Por Michel Leidermann

El inicio del proceso de destitución de Trump es un hecho de extrema gravedad

El anuncio por parte de la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, de la puesta en marcha de la investigación previa para el proceso de destitución contra Donald Trump constituye un hecho de extrema importancia en la democracia del país más poderoso del mundo. 

Pelosi, que por su cargo es la tercera autoridad del país que podría asumir la presidencia, ha activado un mecanismo excepcional, respondiendo a los indicios que señalan al actual presidente como autor de hechos incompatibles con la dignidad de su cargo. 

El proceso debe ser interpretado como la contundente respuesta institucional de una democracia ante un mandatario que posiblemente ha incumplido su juramento de respetar las reglas del juego.

La gota que ha hecho rebosar el vaso de la paciencia y llevado al Partido Demócrata a dar un paso al que solo se ha recurrido en tres ocasiones anteriores en los más de 200 años de democracia estadounidense, fue una conversación telefónica mantenida el pasado mes de julio por Trump con el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski. En ella Trump animaba a investigar al hijo del exvicepresidente demócrata Joe Biden. El fin de esta iniciativa era, según los demócratas, dañar la campaña de uno de sus posibles candidatos a las elecciones presidenciales de 2020.

El miércoles 25, la Casa Blanca hizo pública parte de la transcripción de la conversación. El texto deja poco espacio para las explicaciones exculpatorias. Trump insiste a Zelenski en investigar al hijo de su rival. Todo precedido por un “quiero pedirle un favor”. Trump implica en la operación al Fiscal General de EE.UU., William Barr, y a su abogado personal, Rudy Giuliani. 

En realidad, el comportamiento de Trump en este asunto no debería sorprender a nadie. Desde que juró su cargo enero de 2017 —y antes, durante su campaña electoral—, el millonario neoyorquino ha dado repetidas muestras de su desconocimiento de las instituciones a las que por mandato popular está obligado a servir y respetar. 

Empezando por su propio Gobierno, convertido en un carrusel donde sus colaboradores son nombrados y despedidos en un sube y baja impredecible. Además, ha desautorizado y comprometido muchas veces a los servicios de inteligencia y de seguridad nacional, su Administración sufrió la clausura más larga de su historia y menosprecia con frecuencia al propio Congreso, ignorando que tiene exactamente la misma legitimación constitucional para cumplir sus funciones. 

El inicio del juicio político es una mala noticia, pero el responsable único es Donald Trump. En un momento de gran incertidumbre mundial —provocada en gran medida por su actitud errática—, una presidencia de EE.UU. es cuestionada jurídicamente.

La democracia estadounidense se basa en el respeto a las instituciones que representan al pueblo. La presidencia no es un negocio privado de nadie.

 

ETANOL PURAMENTE POLÍTICO

La Agencia de Protección Ambiental ha aprobado el uso de más etanol en la gasolina hasta un 15% durante todo el año. ¿Qué hace esto para los conductores?: Aumenta el costo de la gasolina debido a los subsidios que paga el gobierno para el etanol. Aumenta el costo de todos los alimentos a base de maíz. Aumenta el daño a todos los motores pequeños y coches antiguos. Reduce las millas que rinde un galón de gasolina.

Creo que este aumento del etanol para nuestra gasolina es puramente político y es resultado del cabildeo de agricultores productores de granos (maíz). 

 

Edición de esta semana
NIÑO CON DISCAPACIDADES ESPECIALES ES SUPUESTAMENTE GOLPEADO POR ASISTENTE DE MAESTRO EN LA ESCUELA SECUNDARIA “CLOVERDALE” 
Por Michel Leidermann
Según lo denunció María Alba, la madre, a su hijo Juan Pablo Méndez Alba de 12 años de edad que asiste a la Cloverdale Middle School en Little Rock, fue agredido físicamente por un maestro del plantel y dice que el incidente fue grabado por dos cámaras de video.   / ver más /
Fotografías por Jimenez Imagery   / ver más /
Michel Leidermann
comentario
par Michel Leidermann
El gobierno federal asiste, con vivienda y alimentos a varios de los 46,2 millones de pobres de EE.UU., pero la educación y la salud son cada vez más esquivas   / ver más /