ALERTA ENVIADA A LAS ESCUELAS SOBRE LOS DERECHOS DE LOS ESTUDIANTES
NO SE LES PUEDE NEGAR A LOS ESTUDIANTES INMIGRANTES UNA EDUCACIÓN DE CALIDAD

El Tribunal Supremo, en el caso Doe vs. Plyler, dictaminó que los niños de padres indocumentados y los niños que también son indocumentados tienen el mismo derecho de asistir a las escuelas públicas primarias y secundarias que tienen sus contrapartes de nacionalidad estadounidense. 

Al igual que los demás niños, los estudiantes indocumentados están obligados a asistir a la escuela hasta que llegan a la edad exigida por la ley. 

Todo el personal de la escuela no tiene una obligación legal de ejecutar las leyes de inmigración de los Estados Unidos. 

Esta decisión es vital porque evita las prácticas que niegan o desalientan a los niños y familias inmigrantes de asistir a la escuela pública:

• Los hijos de padres indocumentados son indefensos y esperan la protección de una ley justa y compasiva. Tienen derecho a aprender y ser útil a la sociedad. 

• El negar a estos niños el acceso a la educación no elimina la inmigración ilegal, sino que crea una subclase económica en el país. Aumentarán las tasas de analfabetismo y se reducirá la participación de éstos en las comunidades donde viven. 

• Cuando los educadores se enfocan en determinar la ciudadanía de cada estudiante se pierde mucho tiempo, que se podría emplear mejor en la educación de estos niños. 

A raíz de la decisión Doe vs. Plyler, las escuelas públicas NO PUEDEN:

• interrogar a estudiantes o padres con la intención de obligarlos a exponer y revelar su situación de indocumentados; 

• negarle la matrícula a un estudiante basándose en su situación inmigratoria y/o inmigratoria, ya sea a principios del curso o durante el año escolar; 

• tratar a un estudiante en forma desigual verificando la situación inmigratoria de ciertos estudiantes; 

• promover prácticas cuyo resultado es negar el derecho de acceso a los servicios escolares, tales como requerir licencias de conducir de los padres para matricular a su niño; 

• requerir que un estudiante o sus padres revelen o documenten su situación inmigratoria; 

• exigir que un estudiante obtenga un número de Seguro Social como requisito de admisión a la escuela. 

 

Las escuelas no deben usar números de Seguro Social para fines de identificación o matricula.  A los estudiantes que no presenten un número de Seguro Social se les asignará un número generado por la escuela. Aunque las escuelas pueden solicitar un certificado de nacimiento, no pueden impedir que los estudiantes se inscriban si no tienen un certificado de nacimiento. Los adultos sin números de seguro social que necesitan almuerzo y/o desayuno gratis para sus niños, sólo tienen que indicar que no tienen seguro social. 

Además, la Ley de Derechos y Privacidad Escolar Familiar (Family Education Rights and Privacy Act) prohíbe a las escuelas proveer a cualquier agencia externa – incluyendo ICE (Migra)– cualquier información del archivo personal de un estudiante que pudiera revelar su estado legal. La única excepción es cuando una agencia obtiene una orden judicial que los padres pueden apelar. 

En 2014, el Departamento de Justicia. y el Departamento de Educación, publicaron una carta alertando a administradores de escuela que el negar o disuadir de matricularse a estudiantes indocumentados o de padres indocumentados es ilegal. 

 

 

Para una copia de la alerta en inglés y español sobre los derechos de los estudiantes, visite: http://www.idra.org/wp-content/uploads/2017/08/School-Opening-Alert-2017-Aug-IDRA.pdf.

 

Edición de esta semana
NIÑO CON DISCAPACIDADES ESPECIALES ES SUPUESTAMENTE GOLPEADO POR ASISTENTE DE MAESTRO EN LA ESCUELA SECUNDARIA “CLOVERDALE” 
Por Michel Leidermann
Según lo denunció María Alba, la madre, a su hijo Juan Pablo Méndez Alba de 12 años de edad que asiste a la Cloverdale Middle School en Little Rock, fue agredido físicamente por un maestro del plantel y dice que el incidente fue grabado por dos cámaras de video.   / ver más /
Fotografías por Jimenez Imagery   / ver más /
Michel Leidermann
comentario
par Michel Leidermann
El gobierno federal asiste, con vivienda y alimentos a varios de los 46,2 millones de pobres de EE.UU., pero la educación y la salud son cada vez más esquivas   / ver más /